CARTA AL PRIMER MINISTRO CARNEY: Una política exterior basada en principios exige votar en la ONU para la necesidad de poner fin al embargo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba

15 de octubre de 2026

Estimado Primer ministro Carney,

Al igual que muchos en Canadá y en todo el mundo, nuestra coalición de 22 organizaciones de la sociedad civil canadiense acogió con satisfacción el inspirador llamamiento de usted en el Foro Económico Mundial de Davos, en el que se afirma que las potencias medianas como Canadá tienen la capacidad de construir un nuevo orden que englobe los valores canadienses de respeto a los derechos humanos, desarrollo sostenible, solidaridad, soberanía e integridad territorial de los Estados.

Asimismo, celebramos la Declaración de la Ministra de Asuntos Exteriores, Anand, en septiembre ante la Asamblea General de la ONU, en la que manifestó el firme compromiso de Canadá con los principios de las Naciones Unidas, los derechos humanos, el derecho internacional y el Artículo 1(2) de la Carta de la ONU: la libre determinación de los pueblos.

Instamos a Canadá a que defienda estos valores y compromisos a finales de octubre votando "SÍ" a una resolución en la Asamblea General de la ONU que pide el fin del embargo estadounidense contra Cuba. El embargo, que es en sí una violación de los derechos humanos, sigue recrudeciéndose.

La larga y sólida relación de Canadá con Cuba, basada en principios , le ha granjeado el respeto de América Latina y ha reafirmado ante la región nuestra independencia de Estados Unidos. Durante 33 años consecutivos, bajo gobiernos tanto liberales como conservadores, Canadá ha votado anualmente, junto con una abrumadora mayoría de los Estados miembros de la ONU, a favor del fin del embargo estadounidense contra Cuba. 

Insistimos en la urgencia de la situación, en medio de una crisis humanitaria alarmante, evitable y cada vez más grave en Cuba, exacerbada por la orden ejecutiva del presidente Trump que amenaza con imponer aranceles a los países que proveen petróleo a Cuba, así como sanciones adicionales con efecto extraterritorial a entidades privadas como comerciantes, aseguradoras, empresas turísticas o navieras e instituciones financieras. Tales medidas violan la soberanía de toda nación que comercia con Cuba, incluyendo a Canadá. 

En agosto, cinco expertos reconocidos en derechos humanos de la ONU instaron a la comunidad internacional a actuar con rapidez para evitar que se instaure en Cuba una "Gaza silenciosa", denunciando en particular las recientes sanciones de Estados Unidos como "un intento de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante amenazas y coacción, con consecuencias devastadoras para los derechos fundamentales a la alimentación, la salud y otros derechos humanos del pueblo cubano". Los expertos concluyen: "Las medidas que privan deliberadamente a una población de los medios para sobrevivir atentan contra las garantías más básicas del derecho a la vida".

“Devastador” es también la conclusión del contundente Informe de Expertos de la ONU presentado el mes pasado ante el Consejo de Derechos Humanos. En él se destaca que toda la población de Cuba se ve afectada por el embargo estadounidense, pero especialmente los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con discapacidades o enfermedades crónicas que requieren trasplantes u otros tratamientos que antes eran accesibles y que ahora ya no son posibles.

En efecto, nos alarman las recientes advertencias de las agencias de la ONU en Cuba sobre el creciente riesgo de inseguridad alimentaria y escasez de medicamentos y productos de primera necesidad, con repetidos colapsos de la red eléctrica nacional y apagones prolongados que interrumpen los servicios de salud y provocan una grave escasez de medicamentos y de capacidad para el tratamiento del cáncer. Esto constituye un castigo cruel, intencional y colectivo contra el pueblo cubano.

Ante esta catástrofe cada vez más grave, instamos a Canadá a que responda al llamado de la relatora especial de la ONU, Alena Douhan, en el que exhortó a la comunidad internacional a “actuar de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, los principios de soberanía territorial y el derecho a la libre determinación, y con respeto a los derechos humanos de la población cubana”. Esto concuerda plenamente con los valores y compromisos que usted ha defendido con tanta elocuencia en foros internacionales, así como con una larga y orgullosa trayectoria de política exterior canadiense independiente frente a la agresión estadounidense contra la soberanía de Cuba.

Además de la necesidad vital de unirse a otras potencias medianas en la Asamblea General de la ONU a finales de este mes para apoyar la resolución que pide el fin del bloqueo estadounidense contra Cuba, instamos a Canadá a:

  • Oponerse públicamente y tomar acciones para detener la amenaza de intervención militar estadounidense en Cuba.

  • Denunciar enérgicamente las medidas coercitivas ilegales de Estados Unidos para retener combustible y someter al pueblo cubano al hambre.

  • Trabajar con determinación junto con la ONU y otros países, respetando la soberanía cubana, para hacer llegar combustible y otros suministros vitales a Cuba.

  • Aumentar la ayuda del gobierno canadiense a Cuba para proteger los derechos de los más vulnerables.

  • Aplicar la Ley de Medidas Extraterritoriales Extranjeras para proteger a las empresas canadienses que hacen negocios en Cuba contra las sanciones estadounidenses.

  • Levantar la recomendación del Gobierno de Canadá de no realizar viajes no esenciales a Cuba y ampliar las oportunidades para el turismo, el comercio y el intercambio cultural.

Esperamos poder contar con estas acciones basada en principios.

Atentamente,                                                         

Deanna Fasciani y Lisa Kowalchuk

Copresidentes del Grupo de Orientación de Políticas para las Américas                                                                                                                         

 

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